El de los dos abusones


Escrito por Sebastian Jones and Brian Buckner.
Trascrito por Elena Pérez.


[Escena: Apartamento de Mónica y Rachel. Todos están en el salón. Mónica esta viendo la televisión.]

Joey: Eh, Mónica, ¿cómo es que estamos viendo el canal de negocios?

Mónica: Oh, porque el otro día haciendo zapping, vi que había unas acciones con mis iniciales, MEG. Sí, a veces pasan dos o tres horas antes de que vuelvan a salir, pero cuando salen, es... emocionante.

Rachel: Vale cielo, necesitas urgentemente trabajar.

Ross: Hablando de eso, creo que papá te ha concertado una entrevista con alguien.

Mónica: ¿En serio?

Phoebe: Vale, ¡ahí esta! Hoy ya es la tercera señal. Esta claro.

Ross: En nombre de todos, quisiera preguntarte: “¿qué?”.

Phoebe: No, tu acabas de decir “papá” y hoy, vaya donde vaya, no paro de recibir señales indicándome que voy a ver a mi padre. Como cuando vine andando hacía aquí, he pasado por delante de un buffet. [Nadie entiende la señal de Phoebe] Que es el apellido de mi padre.

Todos: Ah!!!!

Phoebe: He visto un frankfurt, que es su nombre de pila sin el “furt” al final.

Todos: Sí.

Phoebe: Y he pasado por una pollería con un cartel de una gallina.

Mónica: ¿Su nombre es indio?

Phoebe: No, yo me comporté como una gallina la última vez, cuando fui a conocerle. ¿Son simples coincidencias o a mi me lo parecen?

Todos: Es muy extraño. Es curioso. ¡Vaya!

Rachel: En fin, ¿quien quiere la última hamburguesa?

Phoebe: Ah vale, ya esta, ahora sí que tengo que verle.

Mónica: ¿Por que?

Rachel: Sí, ¿por qué?

Phoebe: Hamburguesa, McDonald’s. El viejo Mac tiene un rancho, mi padre tenía una ranchera.

Ross: Ah, sí.

CRÉDITOS DEL PRINCIPIO


[Escena: Central Perk. Entran Chandler y Ross vestidos con ropa de deporte.]

Chandler: Tío, estoy hecho polvo.

Ross: Sí, ya...

Chandler: Oye, ¿y si pasamos del paddle y nos quedamos aquí?

Ross: De acuerdo.

[Se sientan en el sofá, pero dos chicos se les aproximan]

Abusón grande: Eh, ese es nuestro sitio.

Ross: Perdón, no lo sabíamos. [Y van para levantarse]

Abusón pequeño: Eh, estábamos sentados ahí.

[Chandler y Ross se levantan del sofá]

Chandler: Vale, aún hay otra forma de decirlo. ¿Quién la sabe?

Abusón pequeño: ¿Eso era una gracia?

Chandler: No, solo quería parecer original.

Abusón grande: ¿De que va este tío?

Abusón pequeño: ¿De qué vas?

Ross: Ah... de nada. No va de nada. Disfrutad del café.

[Chandler y Ross se giran para irse, pero el abusón pequeño le coge la gorra a Chandler y se la pone. Chandler se gira]

Chandler: ¿Qué ha pasado?

Abusón pequeño: Te he birlado la gorra. Lo ves, yo también puedo ser gracioso. Mi gracia ha sido birlarte la gorra.

Chandler: Vaya, eso si que tiene gracia. ¿Me la devuelves?

Abusón pequeño: No.

Chandler: ¿No?

Abusón grande: No.

Ross: Está bien, vale. ¿Sabes? Creo que eres muy divertido, un diez por birlarle la gorra. Pero venga tío, vamos... devolvedle la gorra.

Abusón grande: ¿Por que?

Ross: Porque es una gorra muy especial. Veréis... se la compró porque un día estaba muy deprimido, así que, se la puso para animarse un poco, ¿sabéis? Y ahora Chandler...

Chandler: ¡Cierra el pico! ¡Cierra el pico de una vez! A ver si lo he entendido bien, ¿de verdad vas a mangarme la gorra?

Abusón grande: ¿Tiene algo que objetar?

Chandler: No, solo quería asegurarme de haberlo entendido.

[Los abusones se sientan en el sofá]

[Escena: Apartamento de Mónica y Rachel. Mónica entra por la puerta. Rachel y Joey están en el salón.]

Rachel: Eh, ¿qué tal te ha ido la entrevista?

Mónica: Fatal. Es un restaurante temático de los años 50. Tendría que cocinar disfrazada y bailar sobre la barra. En fin, yo era la segunda cocinera en el Café des Artistes. Como voy a aceptar, si tengo que preparar Patatas Fritas  Elvis Presley?

Rachel: Pues no lo aceptes.

Mónica: ¿Cómo voy a negarme? ¡Sólo me quedan 127 dólares!

Joey: ¡Mónica! Relájate. Ve a por una cerveza.

Mónica: No quiero cerveza.

Joey: ¿Quién ha dicho que fuera para ti?

[Entran Ross y Chandler hechos polvo]

Ross y Chandler: Hola.

Rachel: ¿Qué os ha pasado?

Chandler: Unos tíos muy crueles acaban de mangarme la gorra.

Rachel: ¡Oh no!

Joey: ¿En serio?

Ross: Ha sido ridículo. Veréis esos tíos eran unos abusones, auténticos abusones. Sabéis, ya somos mayores, no debería pasarnos esa clase de cosas.

Rachel: Oh... Hola.

Ross: Hola. [Y se abrazan]

Chandler: Mmmmm.... [Va por abrazarse con alguien] Espera un momento, yo no tengo a nadie.

Joey: Eh, pues vayamos todos a recuperar tu gorra.

Chandler: No, olvídalo. Seguro que ya la habrán desmontado y vendido las piezas.

Mónica: [Leyendo el periódico] ¡Eh, he subido!

Rachel: ¿Qué?

Mónica: Mis acciones, MEG, han subido dos puntos. Os dais cuenta de que si ayer hubiese invertido mis 127 dólares en mi misma, hoy tendría... ¿mucho más que ayer? ¿Sabéis? Voy a hacerlo.

Joey: ¿Hacer qué?

Mónica: Invertir mi dinero en mi.

Rachel: Mónica, ¿de que estas hablando? Tú no sabes como funciona la bolsa.

Mónica: [Llamando] ¿Cómo que no? Compras, ventas, subidas, bajadas, estirones, empujones... Sí, Manhattan? Sí, el número de la tienda... donde venden acciones...

[Escena: En la calle, vemos llegar el taxi de la abuela de Phoebe. Phoebe al volante y Joey y Rachel a los asientos traseros. Frena de golpe delante de la casa del padre de Phoebe.]

Phoebe: ¡Es aquí!

Joey: ¿No te dije que era una buena idea traer estos cojines?

Phoebe: Bien, chicos. Allá voy. Por primera vez en mi vida voy a decir “hola biopadre”.

Rachel: Te queremos.

Joey y Rachel: Estamos contigo.

Joey: Buena suerte.

Phoebe: Gracias.

[Phoebe sale del taxi y se dirige hacía la casa. Joey saca un sandwich]

Joey: Rachel, ¿quieres darle un mordisco?

Rachel: ¿De qué es el sandwich?

Joey: De chopped y paté de jamón, sin mayonesa.

Rachel: No, claro, porque con mayonesa seria asqueroso.

[Phoebe está a punto de subir los últimos peldaños que la separan de su padre, cuando de repente se le aparece un perrito y le empieza a morder el bajo de los pantalones.]

Phoebe: [Intentando sacárselo de encima] No, no, no...

Joey y Rachel: Corre Phoebe!

Phoebe: No, por favor, no. Pero si a mi me encantan los animales.

Joey: Necesitamos un hueso, un hueso. ¿Tienes uno?

Phoebe: ¡Suelta perrito! Bueno, ¡ya basta! ¡Suéltame la pierna, pedazo de saco de huesos!

[El perrito se suelta y Phoebe corre hacía el taxi y entra. Vemos como el perrito da unos saltos altísimos y va apareciendo por el otro lado de la ventana del taxi]

Phoebe: Esta bien, chicos, tenemos un problema.

Joey: ¿Por que no sacas la mano y le quitas el trampolín?

Rachel: Espera, ya sé qué podemos hacer. [Coge el sandwich de Joey]

Joey: Eh, eh, eh! No!

[Rachel lo tira fuera del coche a través de la ventana medio abierta]

Rachel: Venga perrito, cómete el sandwich. [El perrito da un salto que casi llega al borde de la ventana] Ah! Venga, ve a por el sandwich. Cómetelo todo. Venga perrito, cómete el sandwich. [El perro olisquea el sandwich pero ni lo toca] Oye Joey, el perro lo olisquea pero no lo toca, ¿que te indica eso?

Joey: Si no se lo come él, lo haré yo. [Va por salir del coche]

Phoebe: ¿Te has vuelto loco?

Joey: Phoebe, solo es un perrito. [Pero se gira y se encuentra el perrito colgado de la ventana con la cabeza dentro del coche] Ah!

[Escena: Central Perk. Ross, que lee una revista, y Chandler están sentados en el sofá.]

Chandler: Oye

Ross: ¿Qué?

Chandler: ¿Hay que ser agente inmobiliario de siglo XXI para llevar una de esas americanas tan guays?

Ross: ¿Es así como ligas con las chicas?

[Entran los abusones]

Abusón grande: Eh! ¿No ese el tío que llevaba antes tu gorra?

Abusón pequeño: Y mira dónde están sentados.

[Chandler y Ross cambian de sitio, poniéndose más anchos y dándoles menos la espalda]

Ross: Será una broma, ¿verdad? Acabáis de entrar por la puerta.

Abusón grande: A lo mejor no se lo dejamos claro.

Abusón pequeño: Sí.

Abusón grande: Este sofá nos pertenece.

Chandler: Haremos una cosa. Llamad al sofá y luego lo llamaremos nosotros. Ya veremos con quien se va.

Abusón grande: No paro de preguntarme porqué seguís sentados ahí.

Ross: Bueno, se acabó. [Se levanta] Ya estoy harto de todo esto. ¿Vale? Gunther, estos tíos intentan quitarnos el sitio.

Gunther: Chicos, ellos estaban ahí primero.

Abusones: Perdón, lo siento, no nos habíamos dado cuenta.

Gunther: Solucionado.

Ross: Gracias Gunther. Me habéis obligado a hacerlo. [Vuelve a sentarse]

Abusón pequeño: ¿Se ha chivado?

Abusón grande: [A Ross] ¿Te has chivado?

Ross: Bueno colegas no me habéis dejado otra alternativa. [Le da un golpecito al colgante que lleva el abusón grande]

Chandler: No juegues con su cosita.

Ross: Lo sé.

Abusón grande: Muy bien. Resolvamos esto en la calle.

Ross: ¿Que... que... resolvamos esto en la calle? ¿Quién habla así?

Abusón grande: El tío que está a punto de machacaros, habla así.

Chandler: Tenias que preguntarlo.

[Los abusones tiran hacía atrás el sofá dónde Chandler y Ross están sentados]

Ross: Sí, vale, vale, escuchad... veréis... lo que pasa es que nosotros no vamos a pelear contra vosotros.

Abusón pequeño: Entonces haremos un trato. No tendréis que hacerlo siempre que no volvamos a asomar las narices por este café, nunca más. [Vuelven a dejar el sofá en su sitio]

Chandler: Has jugado la carta de Gunther demasiado pronto.

[Escena: En el taxi de la abuela de Phoebe, delante de la casa del padre de ella. Aún están allí controlando que el perrito no vuelva a atacarles]

Joey: Eh, Phoebe, creo que ya puedes entrar.

Phoebe: Sí, no sé.

Rachel: ¿Qué te pasa?

Phoebe: Es que este incidente me da muy mala espina. Ese perro me recuerda al “Guardián del umbral de la noche”, ¿sabéis?

Rachel: [A Joey] ¿De qué esta hablando?

Phoebe: La verdad es que apenas me queda familia, bueno, en fin, excepto mi abuela, claro, pero hay que reconocerlo, ella no vivirá eternamente. A pesar de lo que ella diga. Y tengo una hermana con la que no hablo desde que compartíamos el útero materno. No sé... es mi padre de verdad... y simplemente quiero que todo salga bien.

Rachel: Sí. Phoebe te entiendo perfectamente.

Joey: Sí y nosotros te apoyamos. Oye, ¿quieres que nos vayamos?

Phoebe: Vale, gracias. Lo siento. [Arranca el taxi, pone la primera y avanza, pero de golpe choca con algo que hace ruidito de perro y para. Rachel y Phoebe se ponen las manos en la cara porque ya se imaginan que es] Oh... [Disimulando] ¿Qué ha sido eso?

Joey: Yo diría que el umbral ya esta despejado.

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[Escena: Apartamento de Mónica y Rachel. Mónica está comprando acciones por teléfono, Joey está desayunando y Rachel acaba de salir de su habitación]

Mónica: Quiero comprar cinco acciones XTJ inmediatamente. Venga, el tiempo es oro, amigo mío. ¡Gracias! Uau! [Cuelga el teléfono]

Rachel: [A Joey] ¿El tiempo es oro, amigo mío?

Joey: Te has perdido, hay que arriesgarse si se quiere ganar y no me obligues a darte una patada en el culo en pleno Wall Street. [Lo dice interpretando algún papel]

Mónica: Oye, he ganado 17 dólares antes de desayunar. ¿Tú que has hecho?

Joey: Bueno, he desayunado aquí, así que técnicamente me he ahorrado 3 pavos.

Rachel: ¿Cómo has ganado 17 dólares?

Mónica: Veréis, mis amigos económicamente ineptos, he invertido el capital en acciones de EKE y ZXY.

Joey: ¿Por que en eso?

Mónica: Bueno, EKE porque estuve enamorada de Erik Estrada. Y ZXY, porque creo que suena “zexy”.

Rachel: Y que ha pasado con MEG?

Mónica: Compré unas cuantas acciones, pero las vendí. Mi lema es “Abandónales antes de que te chupen la sangre”.

Joey: Ese no es mi lema precisamente.

[Entra Phoebe]

Phoebe: Hola.

Mónica: Hola Phoebe.

Rachel: Ah, oye, ¿cómo esta el perro?

Joey: Sí.

Phoebe: He hablado con el veterinario. Jo... la gente de esa zona es muy amable. En fin, me dijo que pobrecito se recuperará y que puedo recogerlo mañana.

Rachel: Oh, gracias a Dios.

Joey: Genial.

Phoebe: Sí, pero parece que han tenido que darle bastantes puntos y dicen que solo de Pascuas a Ramos le vuelve a crecer la oreja a un perro, así que... pero aún hay esperanza. [Cruza los dedos y se sienta en la mesa con Rachel y Joey]

Rachel: Entonces Phoebe, ¿vas a llamar a tu padre ahora para decirle que su perro esta bien?

Phoebe: No, no quiero conocer a mi padre por teléfono. ¿Qué le voy a decir? “Hola, soy Phoebe, la hija que abandonaste. Ah! Por cierto, me he cargado a tu perro.”

Joey: Eh, Pheebs, si quieres, ya lo hago yo.

Phoebe: Vale. Oye, no le comentes nada de mí, ¿de acuerdo?

Mónica: Vale.

[Phoebe va a coger el teléfono de Mónica]

Mónica: ¡No!... habléis mucho rato por teléfono.

[Phoebe le da el teléfono a Joey]

Rachel: Será mejor amiga cuando cierre la Bolsa.

[Joey llama pero de golpe se aparta el auricular de su oreja y lo tapa con la mano]

Joey: Es una mujer.

Phoebe: Bueno, habla con ella.

Joey: [Haciendo una voz rara] Eh... Hola Sra. Bufad. Sé dónde esta su perro. Quiero que sepa que se lo devolverán casi como nuevo dentro de unas 24 horas. Adiós. [Cuelga el teléfono y sigue desayunando]

Rachel: ¿Por que esa voz?

Joey: [Con la misma voz] Nunca se sabe.

[Escena: Apartamento de Joey y Chandler. Chandler acaba de preparar unos cappuccinos.]

Chandler: Su cappuccino, señor. [Le da una taza a Ross]

Ross: Gracias.

[Los dos cogen los sobres de cappuccino en polvo y los sacuden]

Chandler: Creo que aquí se está mucho mejor que en el café.

Ross: Desde luego.

[Los dos remueven sus cappuccinos y miran dentro de la taza]

Ross: ¿Por qué no se disuelve en el agua?

Chandler: Bueno, según el sobre, hay que removerlo constantemente, remover y beber, remover y beber, remover y beber, que no sedimente.

[Lo hacen mientras Joey sale de su habitación]

Joey: Eh, esto es ridículo. Hagamos una cosa, cuando vuelva del bautizo de mi sobrina, bajaré con vosotros al bar y nos tomaremos una buena taza de café, ¿vale? Tranquilos, Joey estará allí.

Chandler: ¡Vale!

Ross: ¡No!

Chandler: ¿No?

Ross: No, no quiero que Joey tenga que estar conmigo cada vez que me apetezca una taza de café decente y tampoco quiero pasarme el resto de la vida bebiendo cappuccino de sobre. Propongo que tú y yo vayamos allí y plantemos cara a esos tíos.

Chandler: Oh, vale, espera un momento General Caster.

Joey: [A Ross] Oye, dime una cosa? ¿Te han dado una paliza alguna vez?

Ross: Sí, claro.

Joey: Alguien que no fuera Mónica.

Ross: No. ¿Y qué? ¿Qué pasa si nos dan una paliza? A lo mejor es algo por lo que tiene que pasar un hombre alguna vez en la vida, como... un rito de transformación o algo así.

Chandler: ¿Y no podríamos volver a perder nuestra virginidad? Porque creo que la mía me está volviendo a crecer.

[Escena: Apartamento de Mónica y Rachel. Rachel va a abrir la puerta cuando Mónica se le adelanta]

Mónica: Necesito 100 pavos.

Rachel: ¿Qué?

Mónica: [Haciendo entrar a Rachel en casa] Hola, bienvenida a casa. Necesito que me prestes 100 pavos.

Rachel: ¿Para qué?

Mónica: ¡He de volver a meterme en el juego!

Rachel: ¿Por qué? ¿Cuando te has quedado fuera?

Mónica: Lo he perdido todo, ¿vale? ¡Lo he perdido!

Rachel: Oh..., vaya por Dios...

Mónica: Oye, yo ya lo he asumido, ahora te toca a ti.

Rachel: Está bien. Mira, Mónica, lo siento mucho...

Mónica: Sí, sí, ¿pero que me dices de los 100 pavos?

Rachel: No los tengo.

Mónica: ¡Los necesito! Si no, tendré que aceptar ese horrible trabajo, ya sabes... con los bailes, los disfraces... [Se le arrodilla llorando y le pasa sus brazos alrededor] No me gustaría tener que llevar Tetis postizas.

Rachel: A nadie le gustaría, cariño.

[Escena: La casa del padre de Phoebe. Phoebe llama a la puerta con el perrito a cuestas, con una campana alrededor del cuello. Una señora la abre.]

Phoebe: Hola

Madre Frank Jr.: ¡Oh, Fideo! Díos mío, pobrecito, ¿qué diablos le ha pasado? Mi querido perrito.

Phoebe: Ha sido un accidente. Verá, la mujer que lo hizo jamás le haría daño a un perro a propósito, es vegetariana.

Madre Frank Jr.: ¿Le han dado puntos?

Phoebe: Sí, 8, son unos 56 para él. Pobrecito, si llueve no deje que mire hacia arriba mucho rato, porque el cono se le llenará enseguida.

Madre Frank Jr.: Sí, bueno. Gracias por devolverme lo que queda de él.

Phoebe: Claro. Oiga, ¿está Frank en casa?

Madre Frank Jr.: ¿De qué conoce a Frank?

Phoebe: Digamos que le conozco desde hace mucho. ¿Está aquí?

Madre Frank Jr.: Sí. ¡Frank!

Frank Jr.: Sí. [Llega un muchacho] ¿Qué?

Phoebe: Verá, me refería a Frank padre.

Madre Frank Jr.: Ha salido a hacer la compra.

Phoebe: ¿Sabe si volverá pronto?

Madre Frank Jr.: Se fue hace unos 4 años, así que suponemos que estará a punto de volver.

Phoebe: De acuerdo. Ya me voy. Lamento lo del perro y todo eso, lo siento. [Se va hacía el taxi]

Frank Jr.: ¡Oye! Eh, espera! ¿De qué conoces a mi padre?

Phoebe: En realidad, no lo conozco. Solo genéticamente. De hecho, es mi padre.

Frank Jr.: Qué fuerte.

Phoebe: Sí. ¿Así que nunca te hablaba de mí? De Phoebe?

Frank Jr.: No, pero casi nunca hablaba de nada.

Phoebe: Vaya.

Frank Jr.: Excepto de zancos.

Phoebe: ¿Zancos?

Frank Jr.: Sí, le encantaban los zancos. Una vez, estaba arriba robando cigarrillos del bolso de mi madre y de repente me giré y vi pasar la cabeza de mi padre por la ventana. Tenía una enorme sonrisa en la cara y me saludaba porque era muy feliz cuando llevaba sus zancos.

Phoebe: Vaya.

Frank Jr.: Eh, sí.

Phoebe: No sé como tomármelo.

Frank Jr.: Yo tampoco. [Se ríen] ¿Entonces eres mi hermana mayor?

Phoebe: Sí.

Frank Jr.: Como flipa, entonces puedes comprarme cerveza.

Phoebe: Te equivocas. ¿Pero sabes que es mejor? Si tuvieras un amigo que se llamara Pete, yo podría decir “Ah, sí, conozco a Pete, es amigo de mi hermano.”

Frank Jr.: Tengo uno que se llama Mark.

Phoebe: También vale.

Frank Jr.: ¿Sí? ¡Qué bien! Oye, a lo mejor, no sé, podría llamarte de vez en cuando, podríamos hablar de nuestras cosas.

Phoebe: Sí, eso estaría bien.

Frank Jr.: Vale.

Phoebe: Vale, salgo en el listín, ¿de acuerdo?

Frank Jr.: Sí, vale.

Phoebe: En fin... Así que... zancos, eh?

Frank Jr.:: Sí, oye, si quieres puedo enseñarte dónde se golpeó la cabeza con el canalón.

Phoebe: ¡Vale! [Se van juntos]

[Escena: Central Perk. Ross y Chandler están sentados al sofá]

Ross: Lo hemos conseguido. ¡Aquí estamos! Nos estamos manteniendo en nuestros trece. ¿Cuando se tarda en tomar un café?

Chandler: [Gritando hacía la barra] ¡Daos prisa! ¡Vamos! [Viene la camarera con los cafés y los cogen muy rápido] Gracias.

[Se ponen rapidísimamente el azúcar, apenas lo remueven y se lo beben]

Chandler: Bueno, ya esta.

Ross: Hemos conseguido nuestro objetivo. [Se levantan del sofá]

Chandler: ¿Te has quemado?

Ross: No siento la lengua.

[Se van corriendo del café, cuando de golpe se topan con los abusones en la calle]

Chandler: ¡Mierda! Los abusones.

Abusón pequeño: Vaya, mira quién esta aquí. Son los mariquitas.

Abusón grande: ¿No nos expresamos con claridad el otro día?

Ross: Sí, por eso estamos aquí.

Chandler: Sí, nos mantenemos en nuestros trece. Por lo visto...

Abusón pequeño: Acabemos con esto de una vez. [Se quita el reloj]

Ross: ¡Espera! ¿Que llevas ahí, una arma?

Abusón pequeño: Un reloj. No quiero romperlo contra tus costillas.

Chandler: Ah, bien. [Empieza a calentar] Vamos allá.

[Los cuatro se ponen en posición de ataque]

Chandler: Una pregunta. ¿Sí a mi no me importa mucho mi reloj puedo utilizarlo como arma?

Ross: ¿A qué te refieres?

Chandler: Bueno, la cadena es metálica y podría... ya sabes... causar cortes profundos.

Abusón grande: No, no puedes utilizar el reloj.

Chandler: Ah, vale. [Pone su reloj en el bolsillo y se oyen unas llaves]

Abusón grande: Las llaves tampoco.

Chandler: Vale, esta bien.

Abusón pequeño: Mirad, tengo una idea. [Se saca la gorra de Chandler] ¿Pondremos todos los relojes y las llaves dentro de la gorra y la dejaremos ahí, vale?

Chandler: Vale.

[Se lo sacan todo y lo dejan con la gorra encima de un expendedor de periódicos]

Abusón grande: Bien, venga tíos, ¡vamos!

[Y todos corren a prepararse para el ataque]

Ross: Que no se me olvide, no vale pegar en la cara.

Abusón grande: Claro que vale. ¿Por qué no iba a valer?

Ross: Porque el lunes trabajo y tengo una visita muy importante.

Abusón pequeño: [A su colega] Oye, mañana tengo que enseñar un piso y... bueno, eso de no pegar en la cara, no me parece mala idea.

Abusón grande: Está bien. No vale por encima del cuello.

Ross: Bien.

[Vuelven a la posición de ataque]

Abusón grande: Ni por debajo de la cintura. [A su colega] Kate está ovulando.

Abusón pequeño: ¿Vais a volver a intentarlo?

Abusón grande: Sí.

Chandler: [A Ross] A ver si lo he entendido, ¿sólo vale pegar en la parte del medio?

[El abuson grande da un golpe al hombro de Ross]

Abusón grande: ¡Vamos!

Ross: Eh, ¡alto! ¿Quieres probar esto? ¿Quieres probar esto? ¡Aquí me tienes!

[Unos tíos cogen la gorra de Chandler y se largan corriendo]

Chandler: Eh, estos tíos nos están robando.

[Se van todos corriendo detrás de los ladrones]

[Escena: Central Perk. Llegan todos después de recuperar sus cosas. Chandler lleva un golpe en la frente]

Ross: ¡Díos, ha sido impresionante! ¡Realmente increíble! ¡Les habéis machacado!

Abusón pequeño: ¿Y vosotros qué, tío? Tú le has dado una buena a ese Mr. Proper. Era un tío enorme.

Ross: Sí, era enorme, ¿verdad?

Chandler: No lo sé, ¡yo me lo he perdido todo!

[Se sientan todos juntos en el sofá]

Abusón grande: Vamos, no te comas el coco. Cualquiera hubiera tropezado con la comba de la niña esa.

Ross: Bien, decidme chicos, ya... ¿ya estamos en paz?

Abusón pequeño: Estamos en paz.

Chandler: ¿Oye, entonces me devuelves la gorra?

Abusón pequeño: No.

Chandler: Vale. [Salta por encima de Ross y le saca la gorra y se va corriendo pero resbala y se cae al suelo]

CRÉDITOS DEL FINAL

[Escena: En el Moondance bar, dónde trabaja Mónica. [Están todos ahí sentados en una mesa]

Rachel: Mirad, ahí esta. [Todos se giran hacia la barra]

Ross: ¡Hola Mónica, estás genial!

[Mónica va con una peluca, tetas postizas y muy de los años 50. Todos la saludan]

Phoebe: Eh, buenas tetas!

Chandler: Chicos, chicos, fijaos en esto. [Pone una moneda en un aparato y empieza a sonar la música en la que los camareros tienen que bailar encima de la barra y esto es lo que hacen]

[Mientras los chicos se ríen un montón y Chandler saca muchas monedas para ir repostando en el aparato de la música]

FIN